EQUIPOS EFICIENTES, PERSONAS CON CONFIANZA


¿Es necesaria la confianza para lograr un equipo eficiente? ¿Y sabes cómo se consigue?

¿Eres tú o soy yo? ¿Te suena esta pregunta, cuántas veces la has escuchado en tu cabeza o fuera de ella últimamente? ¿En tu trabajo, en equipo, en tu pareja, en tu familia?

Había pensado dedicar este artículo a las mujeres, por la semana que nos ocupa, y decidí que las palabras son de todos, las emociones de todos, y la sociedad recibirá mayor impulso con el esfuerzo conjunto. Decidí que, respetándonos, apoyándonos, empatizando más con el otro, dejaremos un mejor legado a las nuevas generaciones. Sigamos, pues.

¿Cómo son las personas con confianza?

Las personas que reconocen su talento, sus fortalezas, su trayectoria, tienen el foco puesto en ellas mismas, en su propio aprendizaje, son conscientes de su responsabilidad en la vida que tienen y en la que quieren llevar. No buscan afuera el reconocimiento de su propia valía. Escuchan sus emociones y aprenden a interpretarlas y gestionarlas. Se conceden tiempo y espacio para aprender y crecer, para seguir encontrando la ilusión y la motivación.

Son personas cuyas emociones no dependen de los demás. Saben que son felices o infelices, que se enfadan o se entristecen, sin que sea otra persona la que lo produzca. Son personas dueñas de sus emociones que aprenden a reconocerlas, a entender el mensaje que transmiten y a gestionarlas, una de esas asignaturas pendientes, que a muchos adultos aún nos queda por hacer.

En lugar de quejarse, estas personas con confianza deciden buscar o crear soluciones, son asertivas, proactivas y prácticas. Primero con ellas, después con los demás. Y para ello se hablan a sí mismas con cariño, con empatía, se apoyan, se motivan, se aceptan. Imprescindible, todo ello, para trabajar con otra persona, y lograr equipos que persigan un objetivo común.

¿Es algo que ocurre más entre los hombres o las mujeres? ¿Y más en el ámbito personal o el laboral? Hace poco escuchaba a Marcela Martínez Moya, headhunter internacional, https://www.linkedin.com/in/marcelamartinezmoya/hablar de esa tendencia femenina a hacerse de menos en una entrevista, y lo contrario en el sexo opuesto. Reflexionemos.

¿Y qué comportamiento observamos en una persona asertiva?

El comportamiento puede varias entre personas distintas, y ahí puede surgir el conflicto, a veces.

Una buena comunicación parte de la elección de las palabras, y de la aclaración de los conceptos, distintos para todos.

Para mí significa decir lo que pienso y lo que siento con respeto, en primera persona, sin juicios, sin etiquetas, eligiendo mis palabras y haciéndome responsable de las mismas. Valorando para qué las digo, y eligiendo el momento adecuado para hacerlo.

Y para ello, me pregunto antes qué emoción me han producido esas palabras, y ya conociendo el mensaje de cada una, decido si es necesario comunicarlo, o si, tal vez, es un trabajo mío.

Es lo mismo decir o pensar:

  • “esta persona me saca de quicio”
  • “me toca las narices”

Que decir:

  • “yo me enfado cuando oigo esas palabras”
  • “yo me siento mal cuando veo/percibo esa actitud”

Quiero decir esto porque ¿tengo razón y mi opinión es más importante? ¿por qué me siento mal? ¿Y qué me ha hecho sentir mal? ¿Esas palabras traspasan la frontera de mis principios, de mis valores? ¿quiero hacer responsable a la otra persona de mi malestar o prefiero aprender con esta situación y aprender a manejarlo?

Parece un proceso muy largo; como todo, es un entrenamiento, que produce grandes beneficios en ti como persona y en tus relaciones personales y laborales.

¿Eres tú o soy yo? Si algo me remueve, es mío, está en mí, probablemente porque ya lo he oído antes, porque lo relaciono con personas determinadas, con emociones que no me gusta sentir. Las emociones son neutras, nos dicen los expertos, es nuestra interpretación de ellas lo que les da ese sentido agradable o desagradable.

¿Qué significa ser una persona proactiva y práctica?

Tomar las riendas de mi vida, la iniciativa, hacer que las cosas sucedan, establecer un plan y seguirlo. Dejar de quejarme, de criticar, de compararme con otras personas. Pensar en mi propio avance, en mi propia situación y aprendizaje. Si me frustro porque ejerzo un trabajo que no me satisface, me pregunto qué puedo hacer para mejorar la situación y cómo me siento, para cambiar eso que me incomoda, si puedo hacerlo, o adaptar mi actitud para poner el foco en lo que realmente sí disfruto de ese trabajo o ese contexto. Seguimos siendo libres de elegir nuestra actitud y nuestro estado emocional en cualquier contexto.

Pensar en para qué hago algo, en los objetivos, de una forma ágil, evitando conflictos o confrontaciones, sin querer llevar razón, y facilitando la situación, que todos ganen al final. Una persona práctica disfruta de una buena gestión emocional, buena adaptación al cambio, piensa en soluciones.

Las personas con confianza reconocen el valor de los demás, se alegran del éxito ajeno, y agradecen lo que tienen y en quienes se han convertido. Desprenden luz y cariño, y una se siente importante a su lado, escuchada, y reconocida. Esas cualidades que reconocemos en los grandes líderes, hombres y mujeres, que se van ganando nuestra confianza porque proyectan la suya.

Para conseguirlo, se requiere un trabajo interior importante. Si me permitís, recuerdo la metáfora de mi novela, la vida es como la espiral de una caracola, hay que recorrerla hacia dentro primero para después poder hacerlo hacia afuera.

Cuando estamos en contacto con nuestras emociones, fortalezas, nuestro aprendizaje, nuestra experiencia, podemos reconocerlo en los demás sin inseguridades o peleas de egos que interfieran en el objetivo final.

Recuerda, sin embargo, que la mayoría de los miles de pensamientos diarios que tenemos son negativos, y esa es la tendencia de tu cerebro, a no ser que la cambies.

Cuanto más te conozcas, más confiarás en quién eres, más seguridad tendrás, y podrás decidir de qué quieres liberarte y qué necesitas reconocer o aprender para avanzar en tus relaciones personales y profesionales.

¿Has conocido personas con esa confianza y esa actitud?

Recordemos, para terminar, las sabias palabras de J.K. Rowling, por eso de la semana de las mujeres. Y os animo, si me estáis leyendo a que aumentéis vuestra confianza, si sois mujeres, y a que las apoyéis, si sois hombres, a vuestras colegas, amigas, madres e hijas. Reconocer lo que proyectan nuestras palabras y nuestras emociones es el primer paso.

La sociedad es de todos, y una mayor confianza conseguirá mejores equipos en todos los ámbitos.

Y vamos a por esas palabras de la autora con más magia del último siglo:

“We do not need magic to change the world, we carry all the power we need inside ourselves already: we have the power to imagine better.”

Y yo confío en el poder de todos, hombres y mujeres, para imaginar mejores equipos personales y profesionales. ¿Comenzamos? https://www.mercedescaballercoach.com/sobre-mi/

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