¿Cómo te sientes de preparada para afrontar nuevos retos?

Con la confianza, ¿se nace o se hace? ¿es igual para hombres que para mujeres?

Para dar respuesta a esas preguntas @Katty Kay y @Claire Shipman, autoras del libro The Confidence Code, consultan con neurólogos quienes sugieren que la confianza se lleva ya en el ADN. Los psicólogos preguntados, en cambio, afirman que la confianza se debe a las decisiones y opciones que adoptamos en la vida. Y, por último, coaches y entrenadores optan por el esfuerzo y la práctica como causa de esa confianza.

Finalmente, concluyen que se va absorbiendo de nuestro entorno, que está relacionada también con las decisiones que tomamos en la vida, y, sobre todo, se consigue con la práctica de las herramientas adecuadas.

Otros estudios relacionados con la biología de la personalidad y con la serotonina, en particular, concluyen que algunas personas tienen “versiones más eficientes” de esta hormona que otras, concluyendo que las personas con la variante que permite el mejor uso de esa hormona disfrutan de mayor resiliencia, y, en consecuencia, también de más confianza.

Pero… somos más que genética y comportamiento.

Y no se trata solo de si sabes hacer algo bien, sino de si te consideras capaz de hacerlo y de cómo te lo cuentas. 

¿Sabías que la confianza es aún más importante que cualquier habilidad que puedas demostrar?

Los estudios consultados concluyen que las mujeres pedimos en general un 30% menos de salario que los hombres y valoramos nuestro trabajo en un 20% menos de media. Se ha observado también que, en general,  los hombres pasan menos tiempo pensando en un posible fracaso, por lo que se atreven a enfrentarse a nuevos retos con mayor rapidez.

Y es que, en los momentos críticos, las mujeres, en general, dudamos más por miedo a hacerlo mal o por un deseo de hacerlo perfecto. 

Hoy conocemos la plasticidad de nuestro cerebro y sabemos que podemos ejercer cierta influencia:

1.   Conociendo nuestros patrones mentales cuyo resultado son patrones emocionales. Es decir, siendo conscientes de cómo pensamos, cómo nos lo contamos y cómo nos tratamos.

2.   Cambiando esos patrones para mejorar la salud de pensamientos y emociones, para evitar agobios, bloqueos, estrés, o ansiedad.

3.   Mejorando los patrones anteriores y siendo consciente de cómo te hablas, podrás disfrutar de mayor confianza y autovaloración para seguir avanzando con calma y equilibrio en todos los ámbitos personales y profesionales.

Y además, también puedes ganar más confianza y reconocer tu valor si :

·      Dejas la perfección a un lado.

·      Te preparas para fallar.

·      Haces más, pensando menos.

Cuando no te valoras, difícilmente te sientes capaz de enfrentarte a nuevos retos, tomar decisiones difíciles o visualizar hasta dónde puedes llegar. Y mucho menos tener una visión estratégica para inspirar a tu equipo

Y es esa última, esa capacidad visionaria la que se pone en duda con respecto a las mujeres como apunta la investigación realizada por Ibarra y Obodaru en su artículo Women and the Vision Thing, quienes concluyen que es muy necesaria para proyectar esa característica tan necesaria, la de inspirar a otros, que puede malinterpretarse en el caso de las mujeres, más pendientes a veces del día a día, de lo práctico, de sacar el trabajo adelante.

Y hay muchos factores que intervienen en cuánto te valoras, cómo lo comunicas y cómo lideras tu vida. 

  • Cuánto te conoces
  • Cómo te hablas
  • Cómo interpretas la información que te llega
  • Cuánto valoras tu trayectoria
  • Cuántas herramientas conoces para manejar conflictos
  • Cómo tomas tus decisiones
  • Cuál ha sido y es tu entorno y su influencia
  • El nivel de exigencia contigo misma
  • Dónde enfocas tu energía
  • Tu estado emocional y cómo lo manejas
  • Tu capacidad de visión a largo plazo
  • Un plan estratégico para ejecutarlo

Factores todos a tener en cuenta para ser capaz de adaptar el estilo de liderazgo al contexto y la cultura de la empresa como ya estableció el padre de la inteligencia emocional, Daniel Goleman en su artículo Leadership that gets results.

El primer paso entonces para afrontar nuevos retos es descubrir cuáles son todos estos patrones para saber cómo mejorarlos.

Y para ello, es esencial descubrir tu punto de partida y cómo influyen en tu vida personal y profesional todos esos patrones, los conscientes y los subconscientes.

Después de investigar sobre el tema de la confianza y la autovaloración en relación con el liderazgo femenino, de experimentar el avance de mis clientas, profesionales como tú, y de establecer los patrones mentales y emocionales comunes, he creado esta herramienta que te puede ayudar precisamente a establecer ese punto de partida.

Accede aquí al  VALERóMETRO, que te servirá para descubrir cuánto y cómo te estás valorando.

Y, por supuesto, compártelo con cuantas profesionales pueda ayudar.

Porque las empresas futuras necesitan contar con tu talento y tu valor. Necesitan más mujeres líderes visionarias que inspiran.

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